tres estrellas

Somos instantes
tres estrellas, CHICK LIT, Marta Lobo

Mi nombre es Mariola Santamaría y hace muchos años llegué a Nueva York 
con una gran maleta llena de sueños e ilusiones. 
Una fiesta muy loca con un arrogante trajeado 
y una apuesta que no es idea mía
darán el pistoletazo de salida a todas las aventuras 
que están a punto de arrasar mi vida. 
Él no buscaba lo que se iba a encontrar y yo… yo no le buscaba a él.
¿Recorres conmigo las calles de la gran manzana y descubres mis aventuras?

La primera vez que leí a Marta Lobo fue con la historia "El accidente de mi vida", novela que no me decepcionó, al contrario, me hizo disfrutar como una enana, hizo que me riera considerablemente, y consiguió que me picase el gusanillo que me mantendría con ganas de volver a leer algo suyo.

Pues bien, "Somos instantes" no es menos, y en esta historia se nos presenta a Mariola, una chica que no se calla ni debajo del agua y que tiene unas salidas que dejan a uno con la boca desencajada (pero en el buen sentido). Es independiente, divertida y muestra un carácter, presente en todas las protagonistas de Marta Lobo y al cual te vuelves adicta, antihombres con el que pasas el rato entre risas. Pero, lejos de ser una cabezota sin más, detrás se esconde una sensiblera enamorada del amor que gana tu corazoncito desde el momento uno

—Sí, me vas a poner la vida del revés, Mariola.
—¿Y lo que te vas a divertir? Vas a salir de esa vida tan encorsetada que llevas.


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¿Y el chico...? Su nombre es Alex. Un ejecutivo cargadito de dinero que viste de traje y tiene mirada de machoman. He de reconocer que cuando empecé a leer su descripción y sus primeras intervenciones tuve bastante miedo de que fuese un poco tipo "Christian Grey". Pero sí que tiene muchos matices diferentes, y diálogos con Mariola que, honestamente, enganchan y enamoran. En definitiva, Alex me gustó, me encendió la chispita, aunque no la llama. No es de mis chicos favoritísimos, pero también puede tener que ver con ciertos momentos del libro que, por no spoilear nada, no puedo comentar. 

<<Le dejé acercarse peligrosamente y me quemé>>


¿Lo que más me gustó? El lugar donde se desarrolla la historia
. Puede ser que, para mí, de por sí Nueva York es un imán bastante potente, pero el hecho de imaginarme a los personajes paseando por sus calles me conquistó. Sí que eché en falta más descripciones, más de la ciudad, del movimiento de ésta, más vida newyorkina... sí que me hubiera gustado más detalle

Por otra parte, Marta Lobo siempre tiene personajes secundarios que se ganan un huequito en el corazón del lector. Los dos niños pequeños, Andrea y Jason, son adorables, los compañeros de piso Mike y Justin no tienen desperdicio, sobre todo éste último. Su desparpajo, sus salidas de tono... Justin me ha arrancado varias carcajadas. 

Y como puntos de mejora, añadiría, y me parece importante decir, que la redacción necesitaría un repaso. Hay algunas partes que tienen mala puntuación, o quizás mala construcción de frases, o diálogos poco claros, haciendo que el lector se líe un poco y no sepa quién está hablando. Este ha sido el punto más notable que he encontrado y que ha podido hacer que, en alguna escena, me perdiese o no me encajase lo que estaba leyendo.

Y, por último, me ha gustado casi más que la relación entre Mariola y Alex, la trama que va desarrollándose en paralelo en relación a Mariola y su ex, Jonathan. Me sorprendió este nuevo ingrediente, ya que pensaba que iba a ser una novela chick lit estándar, y este toque de intriga me ha llamado la atención. Claro que la historia de amor entre los dos te mantiene en vilo, te hace querer leer más; pero, honestamente, las otras subtramas, y los demás personajes, hacen que el libro destaque. En definitiva, quiero leer las siguientes entregas y saber qué ocurre... el final se queda súper abierto y suceden varias cosillas que te despiertan los nervios.

—Eres increíble. Tienes una forma de vivir la vida tan intensa, tan auténtica,
que estar a tu lado sí que es un regalo.


Somos instantes es una historia que se lee fácil, que es entretenida, que tiene unos personajes entrañables y que conseguirá captar tu atención y hacer que te abstraigas de todo

 

Antes de que digas te quiero
NEW ADULT, tres estrellas, Victoria Vílchez

Lucía no había vuelto a pensar en Asher, pero cuando viaja hasta Londres y se lo encuentra 
frente a su antigua casa, los recuerdos no tardan en regresar. 
Lucía va a darse cuenta muy pronto de que Asher oculta mucho más de lo que muestra, y
ambos se verán arrastrados por una complicidad que creían olvidada
y por más pasión de la que jamás hayan llegado a sentir por nadie. 


Aunque Antes de que decidas dejarme o ¿Y si de verdad te quiero? van a seguir siendo de mis favoritos de Victoria Vílchez, esta tercera entrega de la serie "Antes de" ha conquistado también un poquito de mi corazón

En primer lugar, nos encontramos con la protagonista, Lucía, la cual ya apuntaba maneras en la segunda entrega (Lucía era compañera de piso de Becca y Jota, a la vez que es prima de éste). Lucía me ha gustado, me ha hecho reír, la he entendido en muchas de las situaciones y he conseguido empatizar con cómo se sentía, conectando con ella durante la lectura. Habla hasta debajo del agua, es inteligente, sensible, bastante insegura, pero también descarada a veces, dejando aflorar un carácter que, la verdad, se agradece, ya que le da frescura a las conversaciones.  

—Alguien tiene que ocuparse de bajarte los humos —me reí, intentando eliminar toda aquella tensión—. No puedes ir por ahí haciéndole proposiciones deshonestas a todas las chicas con las que te encuentres, ¿sabes?

antesdequedigastequieroPor otra parte tenemos a Asher. He de reconocer que la manera en la que se presenta en la historia y sus intervenciones muy al principio del libro no me convencieron. Me parecieron forzadas, demasiado chulescas y, no sé, no me transmitió en un primer momento ese feeling. Pero todo cambió a medida que leía más y más... hasta que Asher me atrapó. Puede que el matiz de chicotriste esté muy visto, pero la verdad es que su evolución como personaje, sus diálogos y la relación cada vez más fluida con Lucía te embaucan totalmente. Y claro que ayuda su afición por las motos, la música... así es difícil resistirse, amigos.

<<Tú me pones contento, mi pequeña Lu>>

Y lo más importarte, que es lo que más me gusta de la ecritura de Victoria: consigue enternecerte, transmitirte al cien por cien los mismos sentimientos que experimentan los personajes, consigue llegar al lector. Aunque Jota siga siendo mi number one, ha hecho que Asher se gane uno de los primeros puestos. Ha sido súper fácil visualizar en mi cabeza ciertas escenas, tan bien descritas que, a veces, era imposible no sentirme como si estuviese en la piel de Lucía. La prosa es clara, ágil, adictiva, manteniéndote enganchada capítulo tras capítulo.

Eché de menos más intervenciones de Tony— amigo de Asher— y, en general, más del grupo de amigos de él. También me faltó más detalle acerca del entorno, la ciudad, lo que les rodeaba. Por otro lado, y lo cual me ha pasado con casi todas las historias de Victoria, la novela se me ha hecho corta, y no sólo porque la haya disfrutado, si no porque me parece que ciertos capítulos, ciertos momentos, podrían haberse desarrollado más, alargando la trama y dándole un poquito más de cuerpo, como por ejemplo el final, que me pareció algo apresurado. 

—Te fuiste —afirmó, exhalando— y me dejaste aquí, sin tus sonrisas... Solo.

Esta preciosa historia está cargada de momentos más duros, más difíciles, momentos que sirven para reflexionar acerca de cómo lo ocurrido en el pasado puede llegar a afectar al futuro de una persona, pero también habla de la posibilidad real y tangible de conseguir superarlo. En definitiva, Antes de que digas te quiero está impregnada del mismo toque que me llamó la atención en Antes de que digas adiós, y que está presente en cada historia que escribe esta autora.  

<<El amor era así, no solía pedir permiso para entrar en nuestras vidas,
sino que nos atrapaba en redes tejidas de pequeños momentos hasta que estabas tan enredado que ya no había vuelta atrás>>

Creía que iba a ser difícil que volviese a sentir lo que sentí cuando Becca y Jota bailaron "Crazy", de Aerosmith, en el Level. Pero con Lucía y Asher he "revivido" esas emociones... y por eso, Victoria, mil gracias.

Fotografía: unknown.com

Mi canción más bonita
Cherry Chic, tres estrellas, ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA

Daniela Acosta es una chica cualquiera con un trabajo que no le llena, 
una relación insana y viciosa con un hombre que no la merece.
Oliver es, probablemente, el sueño de cualquier mujer a la que le gusten los macarras, 
y uno de los tatuadores más prestigiosos del momento. 
A priori lo tiene todo para ser la envidia de muchos. 
Sin embargo, hace años que lucha sus propias batallas y no es hasta ahora 
que parece dispuesto a librarlas. 

Cuando vi la portada de “Mi canción más bonita”, y leí la sinopsis, decidí enfrascarme en la primera novela de Cherry Chic. Tenía ganas de una historia fresca, romántica, que me ayudase a evadirme un ratito. Y, tras devorarla, puedo decir que me ha dejado muy buen sabor de boca.

El personaje que se nos presenta desde el capítulo uno es Daniela Acosta, una wedding planner que, he de decir, es algo inestable emocional y psicológicamente, y que además mantiene una relación más que tóxica con su jefe Jake (capullo). Éste le encasqueta a Daniela la planificación de una boda en Ibiza, con la gran fortuna que así es como conoce a Oliver: guapo, macarra pero, en el fondo, un cachito de pan.

micancionmasbonitaOliver me ha encantado. Me ha parecido un personaje divertido y bien definido, atractivo y real. Se ha ganado un huequito en mi corazón. Lejos de ser el prototipo chulo-playa, lo que tiene de macarra son las pintas, tal y como Cherry Chic lo describe; por lo demás, es una persona de carne y hueso con sentimientos propios de alguien normalEn relación a Daniela… me parece un personaje divertido, sí, pero siendo honesta he de decir que, a veces, me daban ganas de pegarle alguna colleja. El victimismo, la flagelación… en exceso, cansa, y hubo momentos que Daniela Acosta me transmitió demasiado de estos ingredientes.

¿Y sobre ellos dos...? La historia de amor me pareció dulce... pero muy pasional también. Aunque, sobre todo, natural. Oliver se mostró en su estado puro, conquistando cada parte de la mente de Daniela a medida que la historia avanzaba. Me pudo totalmente el ir descubriendo lo débil que él era en el fondo ante ella, lo fácil que también le resultaba romperse por dentro. 

Imaginarme a Oliver tocando el piano, o imaginarlos a los dos juntos, se convirtió en un pasatiempo muy adictivo durante la lectura. Cada escena que ambos compartían, o cada momento que utilizaban para desnudarse un poco más el uno frente al otro... me arrastraba aun más a esa historia tan auténtica y diferente que estaban empezando entre los dos.

A su vez, personajes y tramas secundarios han captado mi atención desde el momento uno. Tina… la grandísima Tina ha conquistado mi corazón a base de risas, aun siendo a veces algo bocazas. Es, quizás, con el personaje que más he conectado de toda la novela. Así que, por todo esto… me hubiera gustado quizás más chicha en la sub-trama entre ella y Samuel.

Esto me lleva a decir que las historias entre los hermanos de Daniela y sus amigas, han sido otro punto a favor. Me he hartado de reír en muchos momentos, y me ha parecido muy bueno el cambio intermitente de escenas en las que sólo estaban “Daniela y Oliver”, a todos los momentos juntos con los hermanos y las amigas de Daniela. Además, me ha enganchado mucho que la historia se moviese por diferentes entornos. No sólo Ibiza, si no el sur de España, los Ángeles… siempre se agradece esa frescura de no sólo limitarse al mismo sitio, si no que se enriquezca la historia con nuevos alrededores, diferentes lugares… al menos a mí me hace sentir como si estuviese viajando con ellos. Y eso me chiiiiiiifla.

Por otro lado… si tengo que decir qué es lo que me parece mejorable de esta historia: la narración. La pluma de Cherry Chic es ágil, divertida, entretenida. Pero varias veces, durante la lectura, sentí que había momentos que se podían reducir, haciendo que no resultasen tan repetitivos o innecesarios. Esto, obviamente, no fastidia la novela en sí, pero si el ritmo, el enganche, lo cual me dio mucha rabia ya que la historia me gustaba muchísimo… y creo que esa sensación constante disminuyó en algunos puntos la intensidad con la que podía disfrutar de la novela. Un ejemplo de esto: algunos capítulos o intervenciones dedicados a los pensamientos de Oliver, cuando ya desde el punto de vista de Daniela habían quedado claros, siendo la perspectiva de Oliver innecesaria en mi opinión.

Otro punto a comentar es la desaparición de Jake. Entiendo que tuvo su momento y que se va a freír espárragos llegado a un punto pero, honestamente, esperaba más. Salió muy abruptamente de la historia, y el feeling que tenía es que aparecería de nuevo, aunque fuese brevemente, por lo que sí que creo que podría haber sido más “natural” su desaparición de la vida de Daniela.

En relación a lo demás, y teniendo en cuenta que es la primera historia de esta autora, estoy contenta con la lectura. Aunque pueda pecar a veces de utilizar muchos clichés de la literatura Chick Lit, Daniela y Oliver enamoran, sobre todo este último, y las demás subtramas consiguen engancharte también, siendo Cherry Chic capaz de llevar perfectamente varias historias en paralelo, lo que, honestamente, no he visto en otras novelas de este género.

En definitiva, y aparte de aumentar mi mono por hacerme tatuajes, “Mi canción más bonita” me ha dejado con una sensación buena, tierna, alegre,… haciendo que quiera volver a hincarle el diente a las próximas historias de esta autora si duda.